UN MAESTRO DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO
-Fragmento-
Celestine Freinet en 1920 se incorpora como maestro adjunto a la escuela de un pequeño pueblo de los Alpes franceses. Allí empieza a vivir una experiencia educativa decepcionante y deplorable, en una escuela tradicional que no le satisface, donde los alumnos se aburren a causa de la rutina escolar. Con relación a esa época escribirá más tarde:
“El sistema de autoridad en educación es hoy radicalmente condenado por todos los educadores dignos de ese nombre. No estoy muy lejos de pensar que más valdría quizá, socialmente, ninguna escuela, que una escuela que deforma los espíritus para hacer esclavos, que enseña dogmáticamente para impedir pensar, que reprime, desvía y aniquila a veces toda la actividad personal. Somos, resuelta y definitivamente, contrarios a toda adquisición impuesta por la voluntad del adulto, de los programas o de los inspectores; contra toda enseñanza que se superpone a los individuos sin razón interior, funcional [...].
Freinet llega a la conclusión de que la aplicación de una nueva educación solo es posible si en la escuela hay posibilidad de contar con un material didáctico que promueva la actividad del alumnado. Ello le orientará definitivamente hacia la búsqueda de ese material y cómo promover con él una nueva educación en las escuelas rurales, que en general tienen condiciones muy precarias [...]. A partir de 1926 comienza a publicar
revistas en las que da a conocer las técnicas Freinet: el texto y el dibujo libre, el fichero escolar, los ficheros autocorrectivos, la correspondencia interescolar, el cálculo vivo,los libros de vida, la biblioteca del trabajo, los complejos de interés, etcétera.
Francisco Imbernón Muñoz, español.